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jueves, 5 de febrero de 2009

La crisis ya llega a los amigos...

Sirva esta entrada para mostrar mi apoyo a todos los amigos que lo están pasando mal por la crisis que estamos viviendo.

Ni le voy a culpar a los políticos –aunque creo que tienen una grandísima parte de culpa y que serán los que pasen sobre esta situación que ellos han creado sin mancharse- ni voy a entonar una desesperada demostración de impotencia ante el todopoderoso sistema bancario –en el que no creo de ninguna manera-.

No, estas letras pretenden ser un grito de ánimo, una palmada en la espalda, un abrazo a mis amigos a los que ya les ha alcanzado el paro, el impago de nóminas, o la poca producción empresarial.
También pretenden reflejar la situación de angustia contenida por la llegada de la fecha límite de la renovación de Raquel, y de la que no sabremos nada hasta media hora antes del mismo día en que se le cumpla el contrato. Quiero pensar que todo va a salir bien, que la paz interior debe ser nuestra baza a la hora de afrontar los días de nervios que van a venir. Que nuestro amor será la mejor tisana para la incertidumbre y el miedo a dejar de cobrar un dinero que nos hace falta y que ella se gana a base de bien. Mi niña, mi nena, saldremos adelante. Igual tenemos que dejar de comprar espadas y trajes de recreación. Igual iremos menos al cine, y compraremos aún más barato. Vale. Pero nos seguiremos teniendo el uno al otro. Siempre juntos.

Queridos amigos míos, querida Raquel: por muy difícil que sea, no podemos perder la calma, no podemos dejar de mirar con esperanza al futuro. Sabemos que podemos, que debemos apretarnos el cinturón, que tenemos a nuestras familias para apoyarnos. Que hay gente que ya está rezando por vosotros. Yo, sin ir más lejos.

Creo que Dios está muy ocupado estos días, pero que al rezarle, al pedirle por vosotros, mi alma empieza a generar una fuerza que os tiene que llegar, que os va a ayudar.

Contad además con mi silencio mientras me contáis vuestras penas. Contad con mi abrazo, con mi complicidad, con mis lágrimas y mi sonrisa.
Os escucharé, os confortaré, os haré sentir acompañados.
Y rezaré por vosotros, como si de mi mismo problema se tratara.

Aunque sea lo único que pueda hacer, lo haré con todo mi corazón.

Hola a tod@s!

Bienvenidos a mi mundo! Espero que os guste y podemas compartir experiencias y aficiones. Espero vuestros comentarios.