miércoles, 28 de enero de 2009

Navidades 2008/2009



Este fin de año ha sido muy, muy ajetreado. Entre las buenas cosas, está el nacimiento de Marcos, mi primer sobrinete.

Era el 23 de diciembre, víspera de Nochebuena. Raquel y yo estábamos en casa, ganduleando antes de bajar a comprar algunas cosas de Navidad cuando mi mamá me llamo “Tu cuñada está de parto”.

Fue una experiencia muy bonita, muy cálida, la que vivimos aquel día. Ver la ilusión y el temor en las caras de los que allí estábamos, la alegría con la buena noticia, los abrazos entre las abuelas… llegué a emocionarme.


Aquí van unas fotos de ese día y de mi sobrinete. Tengo que reconocer que los padres, mi hermano y su esposa, lo han hecho realmente bien. Ha salido un nene precioso. Ahora, a verlo crecer. Que ilusión.



Como mi cuñada no estaba para salir, nos juntamos en la parcela de los padres de Raquel a cenar en Nochebuena. Fue una gran noche, a pesar del tremendo cansancio de Raquel, que no ha descansado estas fiestas de trabajar. Es lo que tiene el comercio.


Y para celebrar la Nochevieja, nos juntamos en casa de los padres de Raquel con toda su familia. Nos lo pasamos genial, en un ambiente muy agradable. El padre de Raquel, Manolo es un gran cocinero, que hizo las delicias de todos con sus platos.

Luego, nos fuimos a casa de Peluqui, a pasar la velada entre buenos amigos. Hablamos, jugamos, cantamos…. y me di cuenta que los años han pasado. Que estamos en una fase más madura, más consciente de nuestra vida. Pues bienvenida esa nueva fase, y bienvenido el año nuevo. No hay mejor manera que abrirle la puerta que entre amigos y familia.

Y el día de Reyes, como siempre, como desde hace tantos años, nos juntamos en casa de mis padres para abrir los regalos todos juntos. Este año, tuvo la novedad de Marcos, que fue el centro y la alegría de este día tan bonito. Por cierto, que Jaus también tuvo su regalito de Reyes.

Después, y siguiendo con nuestra tradición familiar, nos fuimos a comer en familia. Y al terminar, a casa de los padres de Raquel, para rematar el día, abriendo allí los regalos con su familia y, especialmente, con sus sobrinetes, Pedro y Sandra.

martes, 2 de septiembre de 2008

Concierto de Manolo García en Albacete

El sábado 29 de agosto, Rakel y yo dimos por terminadas las vacaciones a lo grande: Conciertazo de Manolo García en Albacete. Para Rakel era la primera vez a asistía a un concierto de Manolo, y se lo pasó en grande. Tanto es así, que últimamente no hace más que tararear las canciones del último disco, jejeje.

Esa sorpresa ante tu primer concierto de Manolo García es algo único, que no se puede describir. Es en directo cuando se descubre la personalidad de cada canción de este músico loco, cuando las dota de vida, de energía. Si en grabación te gusta, en directo te apasiona. No te esperas que sea tan sencillo, tan espontáneo. Ni se te pasa por la cabeza que se va a meter –literalmente- entre el público. No te crees que esté escalando por la estructura metálica del escenario ni que se tire desde el mismo para que lo cojan. Es divertido, es uno más del concierto. Te hace sentir parte de la fiesta. Y miras a tu alrededor y ves que la plaza se ha puesto en pie y que ya no se va a sentar….

Por mi parte, decir que llevo la música de Manolo en mi sangre desde que empecé a salir, a mis dieciséis añitos (y tengo ya otros veinte más). Aún recuerdo mi primer concierto, cuando aún era parte del Último de la Fila. Y mi recuerdo de aquel bautizo al directo más auténtico coincide con las experiencias de Rakel del sábado pasado. Manolo, tío, que han pasado veinte años… ¡y sigues hecho un chaval!

Pues a mí también me entusiasmó. Lo ví un poco frío al principio, quizás cansado… pero se fue calentando y fue calentando a todo el personal. Como siempre, se entregó. Y como cada concierto se metió en el bolsillo mi entusiasmo y mi alegría. Por un momento, la felicidad absoluta se adueñó de mí. Yo, que me había propuesto ser un persona adulta (eso de pasar de los treinta se nota, joer), y pasar el concierto en el tendido, sentadito en las gradas…. la madre que me parió. Desde el principio, mis pies ni se estaban quietos ni lo pretendían. Poco a poco les acompañaban mis manos, dando palmaditas en mis muslos. Mis hombros empezaron a moverse y mi cabeza a seguir el ritmo. Hubo un momento en que creí que mi culete, trasero, pompis…. No se iba a despegar del asiento, por muchos botes que estaban dando sobre él…. Pero llegó Insurrección y desde ahí, todo el concierto en píe, bailando como quien baila un chotis… en un ladrillo. Saltos, gritos, uuuuuuuh.

¡Manolo, Manolo, Manolooooooo!

Otro conciertazo. Otro. Y ya no se cuántos van. Rakel y yo lo pasamos en grande, genial. ¿Hellín? Oye, y si va… pos claro ¡Allí estaremos! Oe, oe, oe.

Por cierto, un secretillo olvidado. Cuando hace ya nueve años empezaron a darme sesiones de diálisis tuve que elegir turno. Martes, jueves y sábados o lunes, miércoles y viernes. Por supuesto, elegí la segunda opción. Por que el sábado tenía un concierto de Manolo y quería estar al cien por cien para disfrutarlo. Tío, estás en mi vida desde que recuerdo. Incluso en los malos momentos. Y en todos los buenos.

Maderuelo 2008

En esta ocasión, acudimos a Maderuelo una auténtica Mesnada. El año anterior Rakel y yo fuimos por primera vez a este bonito pueblo de Segovia con Luis y Virginia y lo disfrutamos en grande y nos propusimos volver acompañados de más amigos. Y lo conseguimos, vaya que sí.

Vinieron, además de Luis y Virginia, que llegaron desde su viaje a Salamanca, Carlos, Manolo y Elena, de Albacete. Y además, el freire David de Villena, armado de archiconocido recordatorium un artefacto infame que el propio Vaticano le ha hecho llegar para recoger e inmortalizar todos nuestros actos contrarios a la Fe.

El viernes nos reunimos en Ayllón, una belleza de pueblo a unos veinte kilómetros de Maderuelo. Ayllón guarda todavía todo su encanto medieval y pasamos la tarde paseando por sus calles, subiendo a la única torre del castillo que queda en pié y huyendo de la tormenta que estalló. Nos refugiamos en el bar Chueca, uno de esos bares donde los mayores juegan a las cartas y ven los toros.

El sábado llegamos a Maderuelo tempranito y nos vestimos con nuestros mejores hierros para participar en el desfile (que el año pasado nos saltamos, jejeje). La arenga de Alberto Carnicero nos llegó al alma y forjó nuestra determinación de defender la villa de Maderuelo de posibles asaltantes, advenedizos que pretendían aprovecharse la desguarnición de la villa por la campaña de Alarcos.

Bajamos a comer a Ayllón después de charlar con los amigos que nos íbamos encontrando y de celebrarlo con alguna cerveza en Los Templarios. Don Ramón de Al-Basit, Señor de la Mesnada de las Tres Estrellas, nos recibió y agradeció nuestro esfuerzo por llegar hasta donde su Mesnada estaba. De hecho, Rakel y yo nos “dispersamos” del grupo y terminamos bebiendo y comiendo a la entrada de la Posada de Maese Toninos, donde nos encontraron los demás.

Tras la comida y la merecida siestecilla, subimos hasta la ermita de Maderuelo, donde nos pertrechamos para entrar en batalla. Este año nos tocó defender otra vez la Ermita de la Vera Cruz de la cabalgada leonesa. Nos atacaron en mitad de la celebración de una Misa de campaña, cuando los templarios, la hueste concejil y las mesnadas amigas estaban desarmadas. Los Mesteños de Al-Basit éramos parte de la guardia de la Misa, así que contuvimos cuanto pudimos a tan infames vellacos, junto con los Hospitalarios y los del Languedoc, pero al final tuvimos que rendirnos, ya que eran mucho más numerosos que nosotros, y dimos por perdido el Ligunm Crucis.

Nos llevaron presos a su retaguardia, pero no todo estaba perdido. Nuestra resistencia había dado tiempo a los templarios y a las huestes amigas para rehacerse. Mientras la Mesnada de las Tres Estrellas y la Hueste de los Lara intentaban recuperar el flanco izquierdo los templarios aguantaban en formación la lluvia de flechas que les caía. Agotadas las flechas, los templarios conquistaron el flanco derecho y nos liberaron. Juntos atacamos a los leoneses por la retaguardia, mientras la hueste concejil iba ganando terreno. Cogimos a los leoneses entre dos filas y, señores, les cayó la del pulpo –medieval-.

Habíamos recuperado el Lignum Crucis y defendido a Maderuelo a base de acero ¡Gloria!

Subimos luego a Maderuelo, a celebrar dignamente nuestra victoria, -el momento parchís queda para el recuerdo- disfrutando los guerreros y el Pater unas cervezas mientras las mujeres se afanaban en comprar en el mercadillo de la plaza. Todos juntos fuimos a ver funcionar el Trebuquete, trabuquete o almajeneque, que demostró, una vez más su terrible poder.

Mientras las mujeres se entretenían en la Plaza, tirando de la Visa Oro medieval –con lo que cuesta ganar maravedíes, escudos, pesetas o euros- Luis de Alcoy, el hermano David de Villena y yo nos dirigimos al campamento de la Mesnada de las Tres Estrellas y Ferruza, a departir con Don Ramón y recoger unas mazas que el armero de Ferruza había hecho para Pepe, de Alicante.

Bajamos a recoger luego al resto de la tropa y decidimos cenar a la orilla del río, para poder ver los lanzamientos nocturnos del trabuquete. Allí compartimos viandas de Alicante, La Mancha y Salamanca, como vino, jamón, chorizo, salchichón, queso al romero, hornazo y pan.

Tras los lanzamientos, nos fuimos a acostar a Ayllón, contentos de tan buen día pasado en tan buena compañía.

A la mañana siguiente, sólo Manolo y yo tuvimos fuerzas para volver a vestirnos de hierros y participaren el desfile, pero lo hicimos luciendo las mazas de Pepe (más que nada para ver si eran cómodas, si quedaban bien en los desfiles…. nada más, no vaya a pensarse que nos gustan tenerlas en las manos ni usarlas.. eh ¿quién hizo esa foto?).

Al terminar el interesante sermón sobre la acidia y otros males por los que se perdió Alarcos, nos tiramos nuestra última cerveza y nos despedimos de todos los amigos que pudimos encontrar. Nos cambiamos de ropa y nos fuimos a Ayllón a comer las sobras de la noche anterior en el “Prado de las Avispas” que queda junto al río. No sé si se llama de verdad así, pero es lo suyo por la cantidad de insectos picosos que pululaban.

Ya veníamos comentando eso de que el año que viene tendremos que alquilar una casa en Maderuelo o similar, para disfrutar aún más de esta fiesta de la que estamos a sentirnos parte.

Paiporta 17/08/2008

En esta ocasión, Pepe nos llamó para participar en un desfile en Paiporta (Valencia), en sus Fiestas.

Allí coincidimos Pepe, por supuesto, Luis, Héctor, Pablo, Nestor y yo, como caballeros aguerridos y enchapados, y Rakel, Virginia y Mercedes como abanderadas. Formamos en dos filas, con las chicas abriendo el paso con los estandartes. La idea era que en los espacios adecuados que iríamos seleccionando por el camino, realizaríamos varios combates. Pablo y Nestor, y Luis y Héctor lo hicieron con la espada de mano y media, y Pepe y yo, con espada de una mano y escudo.

Los combates se realizaron sin problemas, con normalidad. Lo único extraño a resaltar es que mi vaina empezó a resbalar y resultarme incómoda. Al final, me la quité y la llevé en la mano.

La gente fue muy agradable. Preguntaban cosas, tocaban nuestras cotas de malla y sonreían con complicidad al decirnos “Menudo calor estaréis pasando con eso encima”. Los niños eran geniales, menudas caras de asombro al vernos.

Al final, acabamos derrengados de puro cansancio. No sé a Pepe, pero a mí la aventura de Ferrol ¡aún me estaba pasando factura!

Luis y Virginia, unos amigos geniales, nos acogieron en su casa de Alcoy, lo que nos ahorró el viaje de vuelta de madrugada y nos regaló el placer de su compañía una vez más.

sábado, 16 de agosto de 2008

Mercado Medieval en el Ferrol.

El fin de semana del 9 y 10 de agosto, un servidor y Pepe nos embarcamos en la aventura (y así fue, una verdadera aventura) de subir hasta la Feria Medieval de El Ferrol. El viaje fue bueno hasta pasar Madrid, pero una vez que lo dejamos atrás y paramos a cenar empezaron las dificultades. En primer lugar, el coche empezó a dar problemas, a pararse, a perder revoluciones. Tanto es así que hasta la Guardia Civil nos paró a interesarse por nuestra marcha.


Después nos perdimos miserablemente en nuestro camino (esas carreteras gallegas) y tardamos casi catorce horas en alcanzar nuestro destino. Casi muertos de cansancio llegamos a las ocho de la mañana al puerto del Ferrol, donde dormimos una hora en el coche, desayunamos y nos pusimos a montar el campamento. De ahí y hasta las dos de la noche no pudimos descansar, dado el apretado programa que tuvimos que seguir: Pasacalles, Tiro con Arco, Demostración de técnicas de combate y Juicio de Dios. La gente fue muy agradable y nos mostraron su entusiasmo y agradecimiento al terminar nuestros pases con sus amables palabras, sus saludos y sus peticiones para fotografiarse con nosotros.

Al terminar, encargamos un par de platos para llevar al campamento a cenar y ¡sorpresa! ¡No teníamos cubierto! Pues nada, como buenos medievales que somos, comimos con nuestros puñales y nuestras manos los exquisitos manjares que nos habíamos agenciados: Zorza y calamares. Por cierto, deliciosos.

Domimos poco, ya que al día siguiente abríamos a las once de la mañana y teníamos desfiles a las doce. Luego, tiro con arco, demostración de técnicas de combate; por la tarde, desfile, tiro con arco, otro Juicio de Dios y un pasacalles con Pepe de reo asustando a la gente.

Entonces, nada más terminar, se puso a llover, se nos mojó todo el material, se empapó la tela de la tienda… un rollo. Tras guardar los yelmos, escudos, espadas y partes de armadura como pudimos, nos fuimos a cenar y a reponernos. Al acabar, como la lluvia ya se había ido, recogimos el campamento y nos fuimos a dormir.

La vuelta fue casi tan accidentada como la ida, tanto que casi tenemos un grave accidente en la M-50. Gracias a Dios, no llegó a pasar nada. Llegamos a casa diez horas después, agotadísimos. Ahora, a limpiar el material, a darle a la lija para quitar el óxido que nos produjo el chaparrón.

Y a prepararnos para la próxima aventura!!!

Para el recuerdo, quedan las caras de ilusión de los niños, las preguntas de los interesados, las sonrisas, la compañía de Pepe, las palmadas en la espalda de los que contemplaron los espectáculos, la niña que vino a vernos disfrazada de mosquetero….. esas cosas que hacen que estas aventurillas merezcan realmente la pena

miércoles, 6 de agosto de 2008

Algunos mercados medievales

A lo largo de este año, he participado en varios mercados medievales, y parece que hay previstos algunos más. De momento, pongo fotos del mercado medieval celebrado en Pinto (Madrid) y una pequeña crónica del mercado de Segorbe (Valladolid) del que no tengo ninguna foto (vaya pena). Son dos localidades muy distintas, Pinto es una ciudad muy moderna y Segorbe, un rincón medieval. Pero, en ambos casos, la gente fue genial, hospitalaria y muy, muy colaboradora con nuestros actos.

Pinto.
14/15 de junio de 2008.



Con un bardiche, y Pepe pasando cerca...

Una gran experiencia. Además de disfrutar de la genial compañía de Pepe, conocimos a Pedro Velasco y a Alfonso, de la Sala de Esgrima Gran Capitán de Córdoba.

Pepe y yo llegamos de mañana en su coche, montamos el campamento junto con los amigos de Córdoba y empezamos el espectáculo (un pequeño duelo entre Pepe y yo para ir abriendo boca). Por la tarde, tiro con arco, duelos de caballeros, y un desfile que finalizó con la alegría de ver que Raquel ya había llegado. La tía, se pegó currando todo el día, y al salir, se pilló un tren hasta Madrid, luego un cercanías hasta Pinto y allí que se plantó.

Raquel, enseñando a tirar con arco al sobrino de Fernando....

Por la noche, un combate a la luz de las antorchas entre Pepe y yo.


Al día siguiente, tiro con arco, combates, desfiles, paseo de reos encordados por las calles de Pinto, un duelo muy chulo entre Pedro y Alfonso… y desmontar campamento, coger el coche y de vuelta a casa bajo una lluvia propia de diluvio. Vaya viaje de vuelta tan largo.


Un guiñazo a Fernando, que se plantó allí a hacerse fotos con nosotros y a regalarnos su compañía. Tío, eres un fenómeno.



Segorbe.
12/13 de julio de 2008.

Me fui hasta Camelot, donde cenamos, dormimos unas horas, montamos el coche y salimos hacia Alicante a recoger a Héctor y a Pablo. Desde ahí, conduje el coche de Pepe hasta Segorbe. Montar el campamento fue sencillo, ya que éramos cuatro. Nos vestimos y al desfile de inauguración. Como siempre, el tiro con arco y el taller de esgrima atraía a niños y mayores deseosos de volver a la época medieval.

Por la tarde, Pepe y yo, y Héctor y Pablo, protagonizamos sendos duelos, siempre con la amenaza de la lluvia, que no sabíamos si nos iba a dejar hacer nuestros espectáculos o no. La lluvía nos encharcó la tienda, nos mojó el material y nos obligó a suspender el tiro con arco y las clases de esgrima hasta el día siguiente.

lunes, 4 de agosto de 2008

Muchas cositas





Bueno, pues han pasado muchas cosas en mi vida desde que actualizé por última vez el blog. Los que me conocéis no necesitáis que os explique lo complicadilla que es mi vida. Voy a ver si hago un resumen rápido de lo más importante....

Casi un año viviendo juntos...

Raquel y yo ya estamos a punto de cumplir un año de convivencia. Ha sido tan fácil que no me doy ni cuenta. Es genial compartir tu vida con alguien como ella, con alguien con quien se tiene esa conexión tan completa...

Pero bueno, entre lo peor hay que contar el accidente, en la autovía, cuando destrozó el coche. Pero hay que decir que gracias a Dios salió con vida del accidente y que ya está totalmente recuperada. Menos mal. El susto fue mayúsculo, pero quedó en eso.

Que bonitas fueron nuestras primeras navidades, que bonito es prepararle la cena para cuando viene de trabajar... por cierto que también hemos vivido juntos su cambio de trabajo, con los miedos y las ilusiones que esos pasos tan grandes conllevan.

Entre los millones de cosas que podemos decir que hemos hecho juntos, una de las más tiernas ha sido adoptar un perrito, Jaus, que vivía en el Arca de Noé, el refugio para animales de Albacete. Jaus es muy tierno, un poco travieso, muy tranquilo, muy listo y muy, muy cobardica.

Que bonito poder decir que compartimos nuestras vidas... es nuestra mejor aventura. Hay proyectillos por ahí: Maderuelo, unos días en la playa, el concierto de Manolo García en Albacete... nada a largo plazo. Que los tragos se paladean mejor cuantos más cortos son.


La Sala de Esgrima Antigua.

Junto con Raquel, hemos puesto en marcha un sueño del que esperamos no despertar. La Sala de Esgrima Antigua de Albacete ya es una realidad. Mucho esfuerzo, muchas pelas, muchos viajes, muchas decepciones y un mil millones de satisfacciones.

Aunque está es esta misma página, os vuelvo a poner el enlace al blog que recoge todas las andanzas que la Esgrima Antigua en Albacete!

http://www.esgrimaantiguaalbacete.blogspot.com/

Hola a tod@s!

Bienvenidos a mi mundo! Espero que os guste y podemas compartir experiencias y aficiones. Espero vuestros comentarios.